La sublimación es otra de esas técnicas de impresión que parecen magia, pero que en realidad combinan ciencia, calor e ingenio. Su historia no es tan antigua como la serigrafía: surgió en los años 80, cuando las tintas especiales y las impresoras térmicas empezaron a permitir que las imágenes se transfirieran directamente a objetos como textiles, plásticos y cerámica.
¿Qué es la sublimación?
Es un proceso de impresión que consiste en transferir tinta especial (sublimación) a una superficie recubierta de poliéster, utilizando calor y presión. Lo interesante es que la tinta no se queda sobre el objeto: se convierte en gas y se integra directamente a la superficie. Resultado: una imagen duradera, sin relieve, que no se despinta ni con las lavadas.
En Taller Creativo hacemos sublimación a lo perro, porque no nos gusta lo genérico ni lo aburrido. Acá no imprimimos “una taza más”, imprimimos tus recuerdos, tus fotos y tus ideas con estilo.
¿Cómo se hace una taza sublimada?
- Diseño listo: Puedes traer tu foto, frase o diseño (o te ayudamos a crearlo).
- Impresión en papel especial con tinta de sublimación.
- Fijamos el papel a la taza con cinta térmica.
- Calor en la prensa: metemos la taza a una plancha especial que alcanza entre 180°C y 200°C.
- Enfriamos y listo: la tinta se fusiona con el recubrimiento de la taza y queda una impresión vibrante y duradera.
¿Para qué sirve la sublimación en tazas?
- Regalos personalizados (cumpleaños, aniversarios, fechas especiales)
- Recuerdos de eventos
- Tazas corporativas o de marca
- Merch creativa
- Promocionales
- Y claro, para presumir tu frase favorita con estilo
Ya sea una taza con la foto del perrhijo, una frase matona o el logo de tu negocio, en Taller Creativo le metemos pasión, calidad y ese toque callejero que nos distingue. Porque imprimir es nuestra forma de dejar huella, una taza a la vez.